Descripción
La escena es simple y poderosa: una ventana encendida y una estrellita arriba. En cuanto prendes la luz, el espacio baja el ritmo y se siente hogar. La textura tipo enjarre (pintada a mano) conserva esa huella artesanal que le da verdad al objeto; de día aporta volumen y carácter; de noche reúne miradas y crea un halo cálido perfecto para repisas, consolas o centros de mesa. Es un ritual: encenderla equivale a decir “bienvenidos”.
Su escala permite jugar con profundidad: una casita cerca y otra al fondo generan perspectiva; con ramitas, piñas o un tapete de musgo se arma un pequeño pueblo invernal. Si buscas calidez sin excesos, esta pieza entrega intimidad y presencia a partes iguales.
Especificaciones
- Largo, ancho, alto: 75 × 100 × 150 mm
- Peso aprox.: 50 g
- Color: blanco
- Contenido: 1 casita con vela tealight de baterías



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